
Torrente 3: El protector es la tercera película de la exitosa saga creada, dirigida e interpretada por Santiago Segura. Estrenada en 2005, se trata de una entrega que se dedica a explorar, y a llevar al paroxismo, el humor de tipo gamberro, irreverente, políticamente incorrecto que caracteriza al antihéroe más popular del cine español: José Luis Torrente.
Trama
La historia comienza con Torrente, después de estar apartado de la policía y con una vida en un estado de decadencia absoluta, que recibe el encargo de hacer de guardaespaldas de Giannina Ricci, guapa y joven europarlamentaria cuyo voto es decisivo para la aprobación de un tratado de especial importancia. Un grupo criminal tiene la idea de secuestrarla para aprovecharse posteriormente de la votación.
Torrente, que se había rodeado de un grupo de «ayudantes» tan ineptos como él mismo, deberá enfrentarse a una conspiración que le supera por mucho. El desenlace ya se puede imaginar: persecuciones, torpezas, incorrección política y un sinfín de gags que mezclan acción y comedia absurda.
Estilo y tono
Como en las entregas anteriores, Segura apuesta por un humor provocador y excesivo. La película:
- Exagera los clichés del cine policiaco.
- Parodia elementos del cine de acción estadounidense.
- Presenta un guion plagado de referencias culturales, cameos y humor negro.
El tono sigue siendo deliberadamente grosero y caricaturesco, buscando la risa a través de la exageración y la incorrección.
Reparto y cameos
Además de Santiago Segura, la película cuenta con:
- Carlos Latre
- Tony Leblanc
- Yolanda Ramos
- José Mota
- Javier Gutiérrez
Y como es tradición, una larga lista de cameos de famosos, desde presentadores y actores hasta deportistas y personalidades mediáticas.
Recepción
Aunque las críticas fueron mixtas, destacando la repetitividad del humor y la fórmula ya conocida, Torrente 3 fue un enorme éxito de taquilla en España, continuando la tendencia de la saga como uno de los fenómenos comerciales más fuertes del cine nacional.
Su humor polarizó a la audiencia: para algunos es la cima de la sátira cañí; para otros, una comedia excesivamente vulgar. Aun así, su impacto cultural es innegable.
Legado
La película consolidó definitivamente a Torrente como un icono del cine español contemporáneo. Además, preparó el terreno para nuevas entregas y mostró que la fórmula seguía siendo rentable y popular.