
Desde su llegada al Club Merengue en el 2018, Vinícius Júnior ha pasado de ser una auténtica promesa de las categorías inferiores del fútbol brasileño a uno de los jugadores más importantes y relevantes del deporte rey a nivel internacional. Su evolución ha sido constante, determinada por el ritmo, el arrobo y una personalidad que es capaz de contagiar del mismo modo tanto dentro como por fuera del campo.
Tras agonizar entre bieny mal y permanecer un buen número de temporadas (con las correspondientes críticas) por su falta de adaptación y por la indefinición del propio jugador (pues ocupaba diferentes puestos) el extremo brasileño guarda la madurez futbolística y el entendimiento en el ataque (con Rodrygo y Benzema en el especie de pichón del gol) más perfilados con el paso de las semanas y por la dirección de Carlo Ancelotti, consiguiendo así que el equipo, con el que vuelve a un nivel netamente superior (que hemos dejado de ver), sea un verdadero problema para las defensas rivales.
Vinícius, más allá de los números, encarna el nuevo rostro Del Real Madrid: es joven, atrevido, sentimental. Su estilo es un cruce entre la samba brasileña y la táctica europea. Cada uno de sus regateos hace constar sus intenciones: divertirse, competir y dejar marca.
Con su corta edad ya ha logrado ser campeón de Supercopas, de Ligas y de Champions League; no obstante su ambición es resoluta. Vinícius es reconocido por querer siempre más. Su carácter por el fútbol, y su sonrisa le permiten ser un símbolo de una nueva generación de jugadores que juegan con el corazón.
Vinicius transfermark
En octubre de 2025 su valor fue estimado en ≈ €150 millones.